Cómo preparar una entrevista de trabajo: guía paso a paso
Que te llamen para una entrevista ya es una buena noticia: significa que tu currículum ha superado el filtro. A partir de ahí, preparar una entrevista de trabajo con método marca la diferencia entre gustar o quedarte a las puertas. En esta guía repaso, paso a paso, cómo investigar la empresa, qué responder a las preguntas más comunes, cómo hablar del salario y qué detalles cuidan más los seleccionadores en España.
Antes de entrar en la entrevista conviene tener el resto del proceso bien resuelto, desde el CV hasta la formación que te falta. Empieza comparando los recursos y cursos más buscados para reforzar tu candidatura:
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Investiga la empresa antes de la entrevista
El error más frecuente es presentarse sin haber leído nada sobre la compañía. Dedica al menos media hora a revisar su web, su sección de “quiénes somos”, sus productos o servicios y sus últimas noticias o publicaciones en LinkedIn. Con eso ya puedes responder con naturalidad a la pregunta clásica de “¿por qué quieres trabajar con nosotros?”.
Relee también la oferta a la que optas y subraya las competencias que piden. Cada requisito es una pista de lo que te van a preguntar. Si detectas una habilidad que aún no dominas del todo (una herramienta, un idioma, un programa de gestión), puedes reforzarla antes o mientras avanzas en el proceso con los cursos del SEPE y otras formaciones subvencionadas, y mencionarlo como un punto a tu favor.
Prepara tus respuestas con el método STAR
Cuando te pidan un ejemplo concreto (“cuéntame una situación en la que resolviste un problema”), no improvises. Usa el método STAR, que a los seleccionadores les encanta porque ordena tu respuesta:
- Situación: el contexto en el que ocurrió.
- Tarea: cuál era tu responsabilidad.
- Acción: qué hiciste tú exactamente.
- Resultado: qué se consiguió, a ser posible con un dato.
Prepara dos o tres historias reales de tu experiencia (un logro, un conflicto resuelto, un objetivo cumplido) y podrás adaptarlas a casi cualquier pregunta de competencias.
Las preguntas frecuentes y qué buscan de verdad
Detrás de cada pregunta hay una intención. Si entiendes qué evalúan, aciertas mucho más:
| Pregunta habitual | Qué evalúa el seleccionador | Cómo enfocar la respuesta |
|---|---|---|
| Háblame de ti | Comunicación y foco profesional | Un resumen breve orientado al puesto, no tu biografía |
| Tu mayor defecto | Autoconocimiento y madurez | Un defecto real y qué haces para mejorarlo |
| Por qué dejaste tu empleo | Actitud y motivos | En positivo, sin criticar a la empresa anterior |
| Dónde te ves en unos años | Compromiso y ambición | Crecer aportando valor en ese sector |
| Por qué deberíamos elegirte | Encaje con el puesto | Enlaza tus fortalezas con lo que pide la oferta |
Evita respuestas de manual como “soy perfeccionista”: los seleccionadores las oyen a diario. Responde con ejemplos propios y suena mucho más creíble.
Cómo hablar del salario sin equivocarte
El momento de las expectativas salariales pone nervioso a casi todo el mundo. La clave es llegar informado: consulta convenios del sector, portales de empleo y comparadores de sueldos para conocer la horquilla realista de ese puesto y esa provincia. Así das una cifra con criterio en lugar de una al azar.
Si te preguntan pronto, puedes dar un rango en lugar de un número cerrado y añadir que estás abierto a valorar el paquete completo (jornada, teletrabajo, formación, variable). Y si eres demandante de empleo tras un tiempo en el paro, céntrate en el valor que aportas: no rebajes tu expectativa por miedo, pero sé flexible dentro de lo razonable.
Tipos de entrevista y cómo adaptarte
No todas las entrevistas son iguales, y cada formato exige una preparación distinta:
Entrevista telefónica
Suele ser un primer filtro corto. Ten el CV y la oferta delante, busca un sitio sin ruido y sonríe al hablar: se nota en la voz.
Entrevista por videollamada
Comprueba antes la cámara, el micrófono y la conexión. Cuida la luz (de frente, nunca a contraluz), mira al objetivo y elige un fondo neutro. Conéctate cinco minutos antes.
Entrevista presencial y por competencias
Llega con margen, lleva copias del currículum y prepárate para las preguntas STAR. En las dinámicas de grupo valoran cómo colaboras, no solo si “ganas” el debate.
El lenguaje no verbal y la primera impresión
La primera impresión se forma en pocos segundos. Un saludo firme, contacto visual, una postura erguida y una sonrisa natural transmiten seguridad. Viste de forma acorde al sector: mejor pecar de discreto que de informal. Escucha sin interrumpir, controla las muletillas y modula el ritmo: hablar demasiado rápido delata nervios.
Preguntas que deberías hacer tú y el seguimiento
Al final casi siempre te dirán: “¿Tienes alguna pregunta?”. Responder que no transmite desinterés. Ten preparadas dos o tres: cómo es un día en el puesto, cómo se mide el éxito en el rol o cuáles son los próximos pasos del proceso. Evita centrarte solo en vacaciones o salario en esta fase.
Después de la entrevista, un correo breve de agradecimiento en las 24 horas siguientes deja buen sabor y te mantiene en el recuerdo del seleccionador. Y si no te eligen, pide feedback con educación: esa información vale oro para la próxima.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto tiempo debo dedicar a prepararme? Con dos o tres horas bien aprovechadas (investigar la empresa, repasar tu CV y ensayar respuestas STAR) llegas en muy buena forma. Lo importante es la calidad de la preparación, no las horas.
¿Qué llevo a una entrevista presencial? Varias copias impresas del currículum, tu DNI o NIE, un bolígrafo y una libreta, y si aplica, algún certificado o porfolio que respalde tu experiencia.
¿Cómo respondo si no tengo experiencia previa? Apóyate en prácticas, voluntariado, proyectos personales o formación reciente. Destaca actitud, ganas de aprender y competencias transferibles, y prepara ejemplos concretos aunque no sean de un empleo formal.
¿Es buena idea hablar de mi situación de desempleo? Sí, con naturalidad. Explica qué has hecho durante ese tiempo (formación, búsqueda activa, proyectos) para mostrar iniciativa en lugar de justificarte.
¿Qué hago si me quedo en blanco con una pregunta? Respira y pide un segundo para pensar; es totalmente aceptable. Puedes reformular la pregunta en voz alta para ganar tiempo y ordenar la respuesta.
¿Debo enviar un mensaje después de la entrevista? Un correo corto de agradecimiento el mismo día o al siguiente suma puntos y reafirma tu interés, siempre que sea sincero y no insistente.
Aviso
BV no está afiliado al SEPE ni a ningún organismo público o empresa de selección. Los procesos, requisitos y prácticas de cada compañía varían y pueden cambiar en cualquier momento; los consejos de esta guía son orientativos y no garantizan la obtención del empleo. Confirma siempre las condiciones concretas del puesto en la fuente oficial y con la propia empresa antes de la entrevista.
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